
A veces escucho personas que dicen que la terapia no les ayudó con su ansiedad, ataques de pánico, depresión, etc. Hacen una crítica general a la psicología o a algunos enfoques, como si fueran inútiles. Sin embargo, me suele extrañar que el tratamiento no les haya funcionado pues son problemáticas muy estudiadas en el terreno clínico y la eficacia de los tratamientos es alta.
Por ejemplo, en el caso de una persona cercana me percataba que no acabó nunca ningún tratamiento. Simplemente dejaba de ir porque lo pasaba mal. Su mejor opción han sido siempre los psicofármacos. Sé que muchos pensaréis que eso es un parche y yo también lo creo. El tema para mí es que esto muestra dos problemas estructurales en el conocimiento general de lo psicológico:
1) el poco respeto y credibilidad que tiene la psicología a pesar de la evidencia acumulada. Si esta persona hubiera estado en un médico con un problema físico ordinario y el profesional le hubiera propuesto un tratamiento de, digamos, 10 sesiones, esta persona hubiera comprendido que era crucial dichas 10 sesiones. Interrumpir el tratamiento sería una irresponsabilidad. Pero con un psicólogo… qué sabrá… o qué lento es.. o…
2) la aversión y evitación del dolor. Es una condición básica en el tratamiento de todo tipo de problemas. Se esperan tratamientos que hagan efecto mientras estamos sedados por analgésicos. No niego que se puedan hacer uso de ciertos fármacos para acompañar la terapia pero hay que asumir cierto grado de incomodidad, estrés y emociones negativas durante los procesos profundos. Por ejemplo, en el caso de los ataques de pánico, difícil será hacer algo al respecto si uno no se expone (de forma trabajada) a situaciones que suelen amenazar dichos ataques.
En fin, mucho por divulgar al respecto.
¿Qué otros motivos se te ocurren que podrían explicar el rechazo a la terapia? ¿Qué crees que genera esa percepción de tiempo perdido?
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