El pesado frasco que respira
Cavidades que inspiran
Hace años, vi un vídeo que probablemente también conoces. En él, un profesor mostraba un frasco de vidrio, símbolo de la vida. Comenzó llenándolo con bolas de golf, representando las cosas importantes, hasta que no cupo ni una más. Después, introdujo piedras pequeñas, ocupando los espacios entre las bolas. El proceso continuó con piedras aún menores y, finalmente, con arena, llenando cada rincón del frasco. Y justo cuando parecía imposible añadir algo más, vertía agua generosamente.
No entraré en cuán estresante puede ser vivir intentando aprovechar cada espacio de esta forma. A veces, está bien dejar huecos…
Lo interesante es que, al invertir el proceso, comenzando con la arena, pronto no quedaba espacio para nada más.
Era (¡y es!) una metáfora maravillosa de cómo las cosas con mínima importancia (la arena) podrían estar llenando el hueco para cosas mucho más importantes. ¿Tienes claro qué actividades en tu vida son más o menos importantes para ti? ¿Sabes dónde o cómo acceder a lo que te llenaría como quieres? ¿Te falta espacio en tu frasco? ¿Cómo vaciarlo o ampliarlo?

Internet (como la vida misma) está repleto de tesoros, belleza e inspiración, sin embargo solemos menospreciar las joyas que la habitan al encontrarse entre tanta mugre banal. Los tesoros son más fáciles de valorar cuando son exclusivos, están ocultos (por lo que son novedosos) y son únicos. Lo viral no suele encajar en esta definición. Es preocupante la capacidad que tenemos de devaluar las cosas que ya no son novedad. Valoramos las cosas por comparación, por contraste, y no por lo que las cosas son. Y si el valor de las cosas, en nuestra actualidad, lo concentra la novedad entonces el valor de lo eterno saldrá mal parado.
Total, que me enrollo y ya estaba buscando artículos científicos interesantes sobre el efecto de contraste (aquí y aquí).
La reflexión que traigo es simplemente (¡viva la eternidad de lo simple!) lo anterior, sin más: ojalá podamos priorizar lo importante. Ojalá evitemos los vídeos cortos verticales de segundos (reels, tiktoks y shorts), la arena de nuestro tiempo. Yo entiendo que para llenar huecos no hay cosa mejor que un vídeo corto. Para cagar tampoco necesitamos más. También esto aplica a la newsletter de hoy.
El problema es cuando disponiendo de espacio para una pelota de golf habitualmente lo llenamos de su equivalente en arena. Quizás lo ideal fuera disponer de otros recursos más sustanciales para llenar breves oquedades o no sé, tampoco hace daño un poco de vacío del bueno, vacío mindfulness, el que rellena divinamente nuestra agitada alma.
Y para acabar: ¿Por qué no salir del frasco y sumergirnos plenamente en la riqueza de la vida? ¿Por qué no procurar ser nosotros las piedras y bolas de golf de nuestro planeta y comunidad?


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